El alumno que ya programa
Hay uno en cada clase. Pregunta algo que no está en tu unidad, o te corrige delante de los demás. No es mala fe, es que va por delante. Y no tener respuesta en ese momento pesa toda la semana.
Acompañamiento individual para docentes de secundaria que imparten programación sin venir del sector. Ganas soltura, te llevas recursos que funcionan en un aula real y entras el lunes sabiendo exactamente qué vas a hacer.
Digitalización y Tecnología acaban en manos de quien encaja en el cuadrante horario. Y así una ingeniera agrónoma, una física o un profesor de dibujo técnico se encuentran impartiendo Python en septiembre, con una formación que en su carrera fue tangencial y de hace bastantes años.
Lo resuelven como puede resolverlo cualquier profesional serio: por su cuenta, a base de tutoriales sueltos y de ir un tema por delante de los alumnos. Funciona, pero se pasa el curso incómoda y con la sensación de estar dando menos de lo que podría.
No hace falta convertirse en desarrollador. Hace falta soltura suficiente para no ir con el freno puesto, y un repertorio de cosas que sabes que funcionan cuando las pones delante de treinta adolescentes.
Si alguno de estos te suena, estamos hablando el mismo idioma.
Hay uno en cada clase. Pregunta algo que no está en tu unidad, o te corrige delante de los demás. No es mala fe, es que va por delante. Y no tener respuesta en ese momento pesa toda la semana.
La práctica te funcionaba en casa y en el aula da un error que no habías visto nunca. Treinta personas mirando la pantalla y el reloj corriendo.
Cinco han terminado el ejercicio en diez minutos y ocho no han conseguido ni abrir el editor. Y la sesión dura cincuenta minutos para todos.
Sin permisos de administrador, con una versión de hace seis años y sin poder instalar nada. La mitad de los tutoriales de internet no te sirven.
Preparas el domingo lo que vas a dar el lunes, sabiendo que si alguien se sale del guion no tienes margen. Funciona, pero es agotador un curso entero.
Entrega algo que funciona perfectamente y que no sabe explicar. Y hay que decidir qué haces con eso, sin una rúbrica que lo contemple.
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Trabajamos sobre tu programación didáctica real y sobre las sesiones que tienes que dar de verdad.
Python delante de un ordenador, no en diapositivas. Hasta que escribas, rompas y arregles código con la misma naturalidad con la que preparas cualquier otra materia. Si además quieres tocar algo de web para poder enseñar cosas visualmente atractivas, se ve.
Plataformas de ejercicios autocorregidos, entornos que no hay que instalar en los equipos del centro, repositorios de retos por nivel, proyectos cortos que caben en una sesión. Ese catálogo se tarda años en construir por tu cuenta.
Scaffolding, código a medio hacer para que completen, depuración guiada, programación por parejas. Técnicas concretas para enseñar a programar, que es una didáctica propia y bastante distinta de la de cualquier otra materia.
Cómo evaluar código, qué mirar y qué ignorar, rúbricas que aguantan una reclamación, y automatizar la parte mecánica de la corrección para quedarte con la que de verdad aporta.
Qué impartes, con qué grupos, qué has dado ya y qué te está costando. Sin examen y sin juicio.
Traes tu unidad, tu práctica o tu examen. Salimos de la sesión con eso resuelto y con una versión que puedes llevar a clase.
Sesión a sesión se acumulan recursos, técnicas y confianza. Al cabo de un trimestre entras a clase de otra manera.
Funcionamos con mensualidad, y según la disponibilidad también se pueden coger sesiones sueltas. Depende de cuántas sesiones a la semana quieras. Escríbenos y te lo decimos claro.
No. No somos entidad homologada, así que estas sesiones no computan para sexenios ni para baremos; para eso están los cursos del CRIF o de tu sindicato. Lo que damos aquí es otra cosa: alguien delante que ha programado y ha dado clase, que responde a tu duda concreta en el momento y que trabaja sobre las sesiones que tienes que impartir tú.
Al contrario, es lo habitual: casi todo el mundo que llega aquí viene de otra rama de ingeniería o de ciencias y su contacto con la programación fue puntual y hace años. Se empieza donde estés.
Python es lo más pedido, pero también trabajamos desarrollo web —HTML, CSS y algo de JavaScript, que da mucho juego para hacer las clases más visuales— y la parte de robótica y placas. Cuéntanos qué has elegido para tu programación.
Es exactamente lo que queremos que hagas. Las sesiones rinden mucho más cuando se trabaja sobre tu material real y no sobre ejemplos inventados.
No es su objetivo y no preparamos el temario ni la programación de oposición. Sí ayuda con la parte práctica y con la defensa de una unidad didáctica de programación, si es lo que te preocupa.
Sí. Si sois varios en el mismo centro con la misma situación, se puede montar una formación conjunta. Escríbenos y lo vemos.
En C/ Sapporo nº8, Alcorcón, entre semana por la tarde en franjas de 16:30 a 20:30. Cuadramos el horario contigo.
Dinos qué impartes, con qué grupos y qué es lo que más te está pesando. Te decimos cómo lo enfocaríamos y si podemos ayudarte de verdad.
Rellena esto y te abrimos el chat con el mensaje ya redactado. Solo tienes que darle a enviar.
Casi siempre hay más gente en el mismo sitio: le ha caído la materia, la saca adelante como puede y no lo comenta. Si conoces a alguien así, pásale esta página.
Y si sois varios en el mismo centro, se puede montar una formación conjunta en vez de ir cada uno por su cuenta.